“El agua sale con color marrón. Es un problema de muchos años”, dice Fabrizio Vicino, de barrio San Ignacio de Loyola de la vecina Santo Tomé. El sector es el más complicado: las fotos son elocuentes. Abre la canilla y sí: sale con esa turbiedad. Pero en otros barrios de esa ciudad —San Martín, 7 de Marzo, Iriondo, una zona de Adelina Oeste— apareció el problema hace unos dos meses, coinciden otros vecinos consultados por El Litoral. En estos distritos, el inconveniente es intermitente: hay días en que el agua sale con menos turbiedad, más transparente.


































