El lugar: la intersección de calles Belgrano y Eva Perón, continuación de Catamarca. El problema: un incesante tráfico vehicular que no da respiro. Cruzar a pie por Belgrano de una vereda a la otra, en horas del mediodía, puede demandar entre cuatro y cinco minutos. Hay dos semáforos de “precaución”, en amarillo. Pero sus colores, por la suciedad que tienen los vidrios, opacan la luz.



































