El ciberdelito no se toma vacaciones. De hecho, la contratación de alquileres vía online en lugares de veraneo es una oportunidad más de phishing. Se trata de una técnica de ingeniería social que usan los ciberdelincuentes para obtener información confidencial de los usuarios a través de engaños y así apropiarse de la identidad o datos importantes de las personas.


































