En el Paseo de las Tres Culturas, corazón del casco histórico de esta capital, se erige un reloj de sol. Por 29 años estuvo ahí, pues se inauguró en noviembre de 1997. Recibió el escarnio de ser vandalizado; le robaron partes de mármol; lo pintaron, le pagaron algunas pegatinas y, para colmo, le sustrajeron los bolardos alrededor de La Esfera.



































