Como un gigante que se va muriendo de a poco, lentamente, el edificio del Correo Argentino -o ex Correo Central-, una de las gemas arquitectónicas de la ciudad capital, sufre un destino que parece ser tristemente inevitable: el del abandono y el desvalimiento. El Litoral viene dando los “partes médicos” del inmueble, siempre con “pronósticos poco favorables”.





































