Agentes de Control municipal inspeccionan a diario los colectivos urbanos de la ciudad para constatar que se respete el distanciamiento social impuesto por la pandemia de Covid-19. Además, desde esa dependencia municipal colocan stickers en las ventanillas de los coches para indicarle a los pasajeros que deben permanecer abiertas. Con ello buscan garantizar la ventilación de aire cruzada en las unidades, como lo indican los especialistas. También pintan indicaciones para que se respeten los dos metros de distancia sobre el suelo en las paradas de colectivos. Así buscan evitar nuevos contagios del virus sin dejar de garantizar la movilidad urbana.
































