El convenio que se anunció esta semana tiene historia. Las gestiones con Poitiers se habían iniciado en 2016, cuando el entonces intendente José Corral había viajado a Francia. Allí recibió la confirmación oficial de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia había aprobado el financiamiento para el proyecto presentado conjuntamente entre las ciudades de Santa Fe y Poitiers en el marco de la Convocatoria para proyectos de cooperación descentralizada Franco-Argentina. La iniciativa era para la realización de un inventario del patrimonio arquitectónico santafesino de inspiración francesa, con el objetivo de protegerlo y ponerlo en valor, y proponía un intercambio de buenas prácticas y de transferencia de competencias y saberes, como el que finalmente se plasmó esta semana. El proyecto contemplaba también la capacitación de artesanos de Santa Fe para, luego seleccionar uno de los edificios catalogados, restaurarlo y ponerlo en valor.