El termómetro social pareciera haber estado “en rojo” durante gran parte de este 2024 que se terminó. Se incrementó la cantidad de comensales en los comedores y merenderos comunitarios -como oportunamente informó El Litoral-; la informalidad laboral ha crecido y la “changa” de subsistencia también menguó, sobre todo en los barrios periféricos de esta capital.



































