El intento de magnicidio contra la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que fuera fotografiado, capturado, filmado y reproducido ad infinítum por los medios de comunicación y la redes sociales, dio lugar a la instauración en la agenda pública de un concepto semiológico y sociológico: los discursos del odio, sobre el que las ciencias sociales ya han trabajado. Y el "ruido" que generó esta conceptualización (del lado de unos y del lado de otros) aturdió más de la cuenta.



































