Salomé Crespo
screspo@ellitoral.com
Sobran los motivos para que el fumador abandone el hábito: coronariopatías, cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias crónicas, accidentes cerebro vasculares y daños a la piel, entre otros. A la vez, hay quienes apelan al ingenio para sostener el vicio: “facilita la la digestión”, “relaja”, “ayuda a ir al baño”. A pesar de las creencias, el hecho concreto y probado es que el cigarrillo es nocivo para la salud siempre.
El Ministerio de Salud, a través de la Unidad de Promoción de la Salud y en el marco del Programa de Prevención del Tabaquismo, organizó para el 20 del corriente y hasta el 24, cursos para dejar de fumar. A cargo de la doctora Beatriz Martinelli (coordinadora de la Unidad Provincial de Promoción de la Salud y directora de Bioquímica y Farmacia) el grupo interdisciplinario de asistencia integrado por dos psicólogas, médico, nutricionistas y un profesor de educación física.
En diálogo con El Litoral, la médica resaltó la importancia de la prevención del inicio del hábito en los jóvenes: “Los estudios epidemiológicos realizados en nuestra población muestran que la mayoría de las personas lo adquieren en la adolescencia o juventud, antes de los 19” y calificó la adicción como “una epidemia que constituye un grave problema de salud pública”.
En la provincia, está vigente la Ley Nº 12.432/05, que regula los ambientes 100 % libres de humo de tabaco, restringe la publicidad y prohibe la venta a menores de 18 años
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