El plato que se coloca debajo de la maceta para que drene el excedente del riego; la planta que se pone a crecer en agua; el plato de las mascotas; la botella que quedó vacía y destapada en el patio, el piletín de lona que ya no se usa pero tampoco se limpia. Todos esos elementos y muchos, muchos más son potenciales criaderos de Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue, además de otra numerosa cantidad de enfermedades, entre ellas, zika y chikungunya.



































