En el marco de una investigación científica que demandó 10 años, un grupo de investigadores del Conicet, Leloir y el Instituto Malbrán de Buenos Aires identificaron por primera vez en la Argentina la presencia de dos virus y sus variantes de origen humano en las aguas de la Cuenca Matanza-Riachuelo, Capital Federal. Estos patógenos -denominados a nivel mundial cosavirus y el cardiovirus saffold-, están presentes en la materia fecal humana y podrían producir enfermedades intestinales, respiratorias e incluso neurológicas.




































