"Es un sistema hídrico de naturaleza compleja acentuada por la acción antrópica orientada a la construcción de estructuras para facilitar el escurrimiento (canales), protección ante los excesos hídricos (terraplenes), almacenamiento de agua en épocas de déficit hídrico", enumera la especialista en su explicación. "Estos sistemas, en que las componentes verticales predominan por sobre las horizontales, tal como sucede en la generalidad de las cuencas de llanuras, se comportan según sea el nivel del agua existente, modificando la dinámica hídrica; es decir, la dirección de escurrimiento puede verse modificada, e incluso cambiar su sentido", afirma la hidróloga. Y ello es lo que ocurrió en Santa Fe.