Se llama Hugo Schnell, tiene 80 años y todavía se ocupa de su verdulería en barrio Guadalupe. Hace unos días atrás, más precisamente la noche del miércoles 10 de abril, fue noticia cuando recibió cinco puñaladas durante un asalto a su negocio. Uno de los puntazos le pinchó el corazón. En su círculo íntimo se preparaban para lo peor. Para sorpresa de todos en una semana el hombre se repuso. Salió de la Terapia Intensiva del hospital Cullen, pasó luego a una sala de Cuidados Generales y hoy ya está en su casa. A salvo. ¿Un milagro?




































