Inés Masino usó durante la marcha en reclamo de su hijo asesinado el 17 de septiembre, un martes, Julito Cabal, una remera de él que encontró en el cesto de ropa sucia. Julio la había usado el día anterior. “Todavía tenía su olor, yo necesitaba su olor, y la usé; llevaba la frase indicada”, dice Masino y rompe en un llanto íntimo, silencioso. En la remera se leía: “Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser”, igual a la que usó Luis A. Spinetta en el mítico recital de las Bandas Eternas. Julio era fan del rock.

































