En la intersección de las avenidas Alem y Rivadavia, junto a los últimos adoquinados y las viejas vías del tranvía, sobre la calle Rioja, emerge la Plaza Colón. Allí, se encuentra el Palomar, lugar elegido por los turistas y niños que dan sus primeras vueltas en bicicleta mientras alimentan las palomas y ven volar sus sueños.




































