Pasaron los días, pero la imagen devastadora de los peces muertos sobre el río Salado está latente. Ya con algunas muestras analizadas y resultados preliminares, la falta de oxígeno (hipoxia) toma fuerza como la principal causa de la muerte de miles de ejemplares. Pero es preciso afirmar que se debió a múltiples factores que aun están siendo analizados.

































