Se estima que en la Argentina se produce una muerte súbita cada 15 minutos. Eso significa casi 40.000 al año. Además, haciendo sólo reanimación cardiopulmonar (RCP), de diez pueden salvarse una sola persona. Con el DEA (Desfibrilador Externo Automático), las posibilidades de evitar un deceso suben a ocho personas.


































