La fuente volvió al centro de la escena antes que el agua. En medio de las obras de remodelación integral de la Plaza Colón, el histórico estanque ubicado junto al Palomar estuvo a punto de sufrir una transformación radical: el proyecto original contemplaba una semidemolición de sus muros para abrir la estructura y hacer más visible el mapa en relieve de la provincia de Santa Fe que descansa en el fondo. Pero la reacción no tardó en llegar. Historiadores, arquitectos, organizaciones patrimoniales y vecinos encendieron las alarmas y obligaron a la Municipalidad a recalcular el rumbo de una intervención que ya había comenzado.



































