“No hay que menospreciar las expresiones de odio, cualquieras sean, porque nunca se sabe donde terminan”. Con esas palabras, Horacio Roitman, presidente de la DAIA local, abogó por una buena convivencia ciudadana, mientras procedía este martes -junto a funcionarios municipales- a cubrir la pintada antisemita (una cruz esvástica) que apareció hace dos semanas en el templo judío ubicado sobre calle 1° de Mayo al 2100, detrás del Palacio Municipal.



































