El proceso de migración, entre el actual hospital Iturraspe y el nuevo Iturraspe, que empezará a utilizarse de forma plena el próximo domingo, empezó hace un tiempo y ahora los empleados llevan adelante la última etapa para completar la mudanza. Algunos mobiliarios, la información —en computadoras y vastas carpetas que empezarán a digitalizarse de a poco— abundan en los cuantiosos pasillos que parecen un laberinto de cajas y cajas. Ambulancias, camionetas, autos particulares, todo sirve para el traslado de muebles, material sanitario, documentos y demás objetos que seguirán siendo útiles en el flamante edificio de Blas Parera y Gorriti.



































