En la Plaza Domingo F. Sarmiento, donde se emplaza el Parque de la Locomotora, una pareja mateaba bajo la sombra de un árbol. El sol "picaba" un poco, es cierto: "Con estos calores, la verdad que ahora está mejor para una cervecita", dice con una risotada Noelia, bajo la mirada cómplice de su pareja, Emilio. La pequeña princesa, la hija, es Catalina, y llega en ese momento agitada por haber estado en la hamaca.

































