“Después de algunos meses de trabajo, ya cerca de las elecciones PASO, el gobierno publicitó la obra como “finalizada”, aunque sin aclarar si fue recibida oficialmente. El funcionario municipal a cargo (Sr. Matías Pons Estel) prometió en varias ocasiones que nos avisaría cuando eso fuera a ocurrir. Nunca más se comunicó con nuestra Asociación. El resultado es patético, vergonzoso e inaceptable: a los pocos días de retirarse el obrador de la empresa adjudicataria de la obra ya había más de 100 luminarias nuevamente apagadas (22 en la ciclovía, 13 a lo largo de calle Vittori, más de 70 en diversos senderos internos), siguen faltando las tapas de seguridad de muchas columnas (nunca se colocaron) y tampoco se elevaron algunos de los tableros eléctricos (lo que ayudaría a evitar nuevos sabotajes y conexiones clandestinas)”, continúa.