Un equipo del Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (INCAPE, CONICET–UNL) trabaja en el desarrollo de materiales novedosos capaces de atrapar y quemar el hollín generado fundamentalmente por motores diésel, esas diminutas partículas negras que salen del escape de los vehículos o de las chimeneas y afectan tanto a la salud.
































