Pero de tan bellas estas plantas también pueden ser un problema, ya que su proliferación puede llegar a impedir el paso fluvial de embarcaciones livianas, como canoas o kayaks, y además puede llegar a reducir la biodiversidad de un ambiente, ya que forma sobre la superficie una masa compacta que evita el paso del oxígeno del aire al agua, esta falta de oxigenación del agua mata a los peces, también bloquea a las plantas sumergidas nativas alterando la distribución y desarrollo de las comunidades de plantas acuáticas autóctonas.