El Litoral dio cuenta días atrás de que en varios sectores de Santo Tomé el agua potable sale con turbiedad de las griferías de los vecinos. Al problema, que tiene foco en barrio Loyola —donde el líquido vital sale directamente de color marrón, tal como mostró este diario—, ya lo había advertido en diciembre el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress). A su vez, el ente está monitoreando el servicio de agua en algunos barrios la vecina ciudad.


































