El muelle del Dique 1 del Puerto de Santa Fe viene dando señales del paso del tiempo desde hace más de una década. No se trata de un hecho aislado, sino de un proceso paulatino en el que los desmoronamientos de sus muros de defensa y la aparición de nuevas grietas se han vuelto cada vez más frecuentes, encendiendo luces de alarma en torno a la seguridad y la preservación patrimonial del lugar.




































