Raúl Soldi afirmó una vez que Enrique Policastro era, a su juicio, “el único pintor que auténticamente pinta desolación”. Curiosamente, la obra de ambos se cruzó en la ciudad de Santa Fe, en 1949, en el Museo Municipal de Bellas Artes. En la misma sintonía que Soldi, el Diario El Orden aseguró en esta oportunidad (el martes 24 de Mayo de 1949): “Policastro se adentra en la vida de los humildes para descubrir sus estados emocionales y encontrar el acento terrígeno, hasta identificarse con el dolor y las etapas sociales de un sector argentino”.



































