“Ya se escuchan los disparos, entre muerte y libertad. Cae mi cuerpo agujereado, ya no podré cantar más”. La cruda imagen la eligió el cantautor Alejandro Lerner en su canción “La isla de la buena memoria”, que intenta evocar el dolor que generó la Guerra de Malvinas. El escritor Jorge Luis Borges fue más irónico, no por eso menos lúcido: “Las Malvinas fue una guerra entre dos calvos por un peine” afirmó a poco del conflicto bélico. Lo cierto es que la Guerra de Malvinas fue un conflicto que marcó un antes y un después en la historia de Argentina y sus huellas persisten en la conciencia nacional. Marcas que encontraron un eco poderoso y conmovedor en el arte. En estas líneas, repasamos cuatro obras plásticas que captan aquellos tiempos turbulentos y las emociones que rodearon la guerra y sus consecuencias.




































