Nacido en Buenos Aires en 1890, Luis Perlotti fue más que un escultor. Podría ser considerado, a la luz de su trabajo, como un cronista visual de la identidad americana. Desde joven, Perlotti se inició en las particularidades de la talla de madera, pero su interés lo llevó a la Academia de Bellas Artes, donde junto a Pío Collivadino y Carlos Ripamonti, sentó las bases de lo que sería, más adelante, su admirada destreza técnica.

































