El pintor Antonio Alice dejó constancia de momentos históricos. Pero también fue capaz de dar cuenta, en sus obras pictóricas, de los detalles de un país en pleno proceso de formación. Nacido en Buenos Aires en 1886, atrajo la atención del maestro Decoroso Bonifanti cuando tenía doce años. Bonifanti, que había llegado a la Argentina para trabajar en un mural en el Hotel de Inmigrantes, era un reconocido maestro de artistas.

































