En mayo de 1978, el grabado y la cerámica de Santa Fe fueron protagonistas en la muestra que se inauguró en La Casona (que entonces funcionaba en 4 de Enero 1847).
En la exposición que se inauguró en La Casona, los intaglios de Oscar Luna convivieron con la fuerza expresiva de ceramistas como Juan Vergel y Artemio Alisio.

En mayo de 1978, el grabado y la cerámica de Santa Fe fueron protagonistas en la muestra que se inauguró en La Casona (que entonces funcionaba en 4 de Enero 1847).
Ese espacio dio comienzo a su programa de exposiciones con una doble muestra, dedicada a ceramistas santafesinos y a Oscar Esteban Luna.
En la primera sala se exhibieron piezas de Juan Vergel, Raúl Cerdá, Alfredo D'Auria, Eva Perman, Juan Lazzarini, Artemio Alisio y Guillermo Lucero.
"Figuras, formas, platos demuestran con calidad en el tratamiento de las superficies, las posibilidades que se pueden extraer del buen uso del material", escribió el crítico de El Litoral, Jorge Taverna Irigoyen, el día 4 de mayo de ese año.
"Igualmente, se reitera una vez más la ductilidad que demuestran poseer los ceramistas locales, fundamentalmente en la faz formal-expresiva", agregó.
En la segunda sala se desplegó un conjunto de 13 intaglios de Luna. Es una técnica de grabado en la cual se utiliza una matriz de metal para crear imágenes mediante ácidos y herramientas especializadas.
"Los primeros, están fechados en 1966 y muestran ya el fluido acorde cromático que el autor da a las formas un tanto ‘corroídas’, sugerentemente desdibujadas sobre el plano", escribió Taverna.
"Hay una gran riqueza pigmentaria, que de a ratos deja transparentar los blancos silencios del papel-soporte", añadió.
"Los últimos trabajos, de 1975, lo ubican en una geometría de armónicos enlaces, en un ensamble audaz y rítmico de los planos quebrados en una permanente estructuración del espacio sensible", escribió luego.
"Pero también en estos grabados el color juega sus más depuradas posibilidades, articula las formas, quiebra la monotonía de la bidimensionalidad", apuntó después.
"Los intaglios de 1968 y fundamentalmente los fechados en París en 1970, muestran a un Luna que sensorializa las líneas rectas, las onduladas, logrando acuerdos de significativa profundidad perceptual", aseguró luego el crítico.
Y finalizó diciendo: "hay tres trabajos que se destacan por su importancia: ‘La flecha nos indica el camino’, ‘Personajes en el espacio’ y ‘Plano seccionado’, expresiones de digna búsqueda en un artista que honra a la plástica santafesina".




