Luego de más de un cuarto de siglo de negociaciones, el Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur obtuvo finalmente luz verde para su rúbrica definitiva.
Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur abre un nuevo escenario para la carne vacuna argentina. Menos aranceles, nuevos cupos y mayor previsibilidad comercial marcan un 2026 clave para el sector.

Luego de más de un cuarto de siglo de negociaciones, el Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur obtuvo finalmente luz verde para su rúbrica definitiva.
Aun cuando persisten disidencias políticas y aspectos técnicos que deberán ser monitoreados con atención, se trata de un entendimiento de carácter histórico, destinado a fortalecer el comercio bilateral y consolidar los vínculos diplomáticos entre ambos bloques en un contexto internacional signado por la incertidumbre y la creciente vulnerabilidad comercial.
En términos generales, el acuerdo prevé la eliminación de aranceles para más del 90% del comercio bilateral.
Europa se vería especialmente beneficiada en la exportación de vehículos y maquinaria, mientras que para el Mercosur el mayor impacto se concentraría en el acceso ampliado de productos agropecuarios al mercado europeo. Precisamente allí se ubican los principales puntos de tensión, particularmente en torno a la carne vacuna.
El sector agropecuario europeo, con un fuerte respaldo del Gobierno francés, expresó durante años su preocupación ante la posible competencia de productos sudamericanos, elaborados bajo normativas ambientales y sanitarias percibidas como menos exigentes que las vigentes en la Unión Europea.
Sin embargo, el texto final incorpora mecanismos de salvaguardia que permitirán un control más estricto del mercado europeo frente a eventuales distorsiones provocadas por las importaciones del Mercosur.
Estas disposiciones resultaron clave para destrabar el acuerdo, que ya cuenta con el aval de una mayoría cualificada de los Estados miembros y se encamina a la firma final entre los presidentes de ambos bloques.
Dentro del complejo agroexportador, la carne vacuna aparece como uno de los productos más favorecidos. En primer lugar, la eliminación de aranceles impactará de manera directa sobre la actual Cuota Hilton, que hoy tributa un arancel del 20% para ingresar al mercado europeo.
Además, el acuerdo asigna al Mercosur un nuevo cupo anual de 99.000 toneladas equivalente carcasa —unas 76.000 toneladas peso producto— que se implementará de forma progresiva durante cinco años. Este contingente tendrá un arancel intracuota del 7,5%, frente a un arancel consolidado fuera de cuota cercano al 50%, y se sumará a los cupos ya vigentes, como Hilton y Cuota 481.
A diferencia de estos regímenes, el nuevo cupo no establece restricciones sobre la alimentación del ganado, aunque sí fija condiciones sobre la conservación de la carne, con un límite del 55% para productos enfriados y el resto exclusivamente congelado.
El volumen total de acceso para la carne vacuna del Mercosur se compondrá de unas 45.000 toneladas anuales de Cuota Hilton, hasta 10.000 toneladas correspondientes a la Cuota 481 y el nuevo contingente adicional, que alcanzará su máximo a partir del quinto año. En conjunto, el cupo con aranceles reducidos se incrementaría de manera significativa, con un crecimiento promedio estimado del 26% anual.
Este escenario contrasta fuertemente con las proyecciones de la propia Unión Europea, que en su Outlook Agrícola 2025 estimaba un crecimiento marginal de las importaciones de carne vacuna hacia 2035, del orden del 0,12% anual.
La diferencia pone en evidencia la ventaja arancelaria que adquiriría la carne del Mercosur en el mercado europeo.
Los datos actuales refuerzan este diagnóstico. Durante 2025, cerca del 80% de los envíos del Mercosur a la Unión Europea ingresaron por fuera de cuota, pagando aranceles elevados.
En el caso argentino, el volumen exportado fuera de la Cuota Hilton duplicó al ingresado bajo contingente, lo que demuestra que el beneficio del acuerdo sería inmediato, sin necesidad de redireccionar flujos comerciales.
En una primera etapa, la eliminación del arancel Hilton generaría un ahorro directo del 20%. Luego, con la incorporación de los nuevos cupos, el ahorro por tonelada podría superar el 40% respecto del arancel vigente fuera de cuota.
Según lo previsto, el acuerdo sería firmado formalmente el próximo 17 de enero y luego deberá atrvesar los procesos de ratificación parlamentaria. Aun así, todo indica que 2026 será un año de especial trascendencia para el sector cárnico argentino, que además mantiene vínculos estratégicos con China y Estados Unidos.
La convergencia de estos acuerdos permitiría proyectar un escenario de mayor previsibilidad, competitividad e incentivos a la inversión, consolidando a la carne argentina como un actor clave en el comercio internacional.




