Amigo del técnico Marcelo Gallardo y de varios futbolistas, Coria estuvo en la intimidad de los festejos de aquella histórica final en Madrid en diciembre de 2018. “Jugar la final de la Libertadores con tu eterno rival es inesperado. Estuve tres meses sin dormir, bajé cinco kilos, haberla ganado no tiene precio. Irse a la B se fueron un montón de equipos, obvio que duele, pero ganar la final es único. Lo que sentí estando en la cancha fue impresionante, el gol de (Lucas) Pratto fue un ’polvo’, el gol de Juanfer Quintero, con Julián Álvarez en la cancha y bancándosela con un equipo corto, la verdad que me encantó”, destacó Coria.