Adriana Volosín es una santafesina nacida en el barrio Contituyentes que se asombra cuando le decimos que su actual marido era el jugador que despertaba los mayores suspiros de la platea femenina en aquéllos tiempos inolvidables de 1978. “¿Ah si?”, exclama. Y no duda en afirmar que cuando ella era chica y el Conejo jugaba, no se fijaba en él. “Yo me fijaba en Mario Kempes, lo miraba a él. Y el otro día se lo dije. Y eso que Mario estaba con la señora, pero no me importó (risas)… Cuando lo conocí al Conejo pensé que era un “toco y me voy”, porque éramos muy diferentes. Pero a los dos años nos casamos. Y aquí estamos. ¡Veinte años juntos!... No sé quién banca a quién…”, comenta entre risas.

































