El crecimiento deportivo de Colapinto no se limita a la adaptación técnica ni a la lectura estratégica en pista.
En la exigente actualidad de la Formula 1, donde cada detalle incide en el rendimiento, Franco Colapinto aseguró que llevó su preparación física al máximo nivel y que hoy se ubica “en el top 3” de los pilotos que más entrenan. El argentino explicó cómo ese trabajo impacta directamente en su desempeño y en su fortaleza mental dentro del auto.

El crecimiento deportivo de Colapinto no se limita a la adaptación técnica ni a la lectura estratégica en pista.
Según el propio piloto, uno de los pilares de su evolución reciente está en el trabajo físico sistemático que desarrolló durante los últimos meses.
En diálogo con ESPN, el argentino fue contundente: “Creo que no hay ningún piloto que entrene al nivel que estuve entrenando últimamente. Es un poco donde hay que hacer la diferencia y donde se empiezan a marcar las mejoras”.
En el automovilismo moderno, la preparación física dejó de ser un complemento para transformarse en una variable determinante.
Las fuerzas G en curvas rápidas, la exigencia cervical en frenadas y cambios de dirección, y la concentración sostenida durante más de 300 kilómetros de carrera obligan a los pilotos a entrenar como atletas de alto rendimiento.
Colapinto explicó que, en su caso, decidió focalizar especialmente en ese aspecto. “Cada uno pone el esfuerzo donde quiere. En mi caso fue la parte física, y eso me pone contento porque me saca de la cabeza el hecho de cansarme arriba del auto”, señaló.
La resistencia muscular y cardiovascular no solo permiten sostener el ritmo, sino también preservar la claridad mental en los momentos críticos: gestión de neumáticos, defensa de posición o ejecución de maniobras al límite.
Más allá de los beneficios fisiológicos, el piloto remarcó un impacto psicológico directo. Saber que el cuerpo responde reduce la carga mental y libera recursos cognitivos para enfocarse exclusivamente en la conducción.
“Puedo dar 150 vueltas y cuando me bajo quiero dar 60 más”, graficó, evidenciando el nivel de confianza que siente respecto a su estado actual.
Colapinto incluso fue más allá al comparar su rutina con la de sus rivales. “Acá más o menos sabemos cómo entrena cada uno y te aseguro que estoy en el top 3”, afirmó, en referencia al ambiente interno del paddock donde, según explicó, existe conocimiento cruzado sobre las metodologías y volúmenes de trabajo de cada piloto.
En una categoría donde las diferencias se miden en milésimas, el argentino apuesta a que la preparación física sea uno de los factores que inclinen la balanza a su favor. Para Colapinto, la carrera comienza mucho antes de que se apaguen los semáforos.




