Lo que muchos pensaban en el Mundo Colón que era "un acting más y otro elemento de presión como en mercados anteriores", esta vez fue en serio. Como el cuento del lobo, esta vez vino. El "Pulga" Luis Miguel Rodríguez no volvió a Simoca para vacunarse contra el Covid sino que terminó redondeando lo que había iniciado en el receso con Miguel Abbondándolo, vicepresidente de Atlético Tucumán y mano derecha de Mario Leito, el presidente que en "Modo Vignatti" cambió el curso de la historia de la institución decana.


































