El fútbol santafesino todavía mantenía muy fresco el recuerdo del año anterior. Es que ese 1975 fue histórico y no había pasado tanto tiempo en aquél 24 de marzo de 1976. Sólo algunos meses. El Toto Lorenzo por un lado y el Gitano Juárez por el otro, habían dejado su improntam en los dos clubes de Santa Fe. Ese año, 1975, debía ser de River. Y fue de River. Llevaba 18 años sin ganar un título. Y con Angel Labruna se armó un equipazo. Fue un bicampeón indiscutido. Pero allí estuvieron Colón y Unión dando batalla durante todo el año, cada cuál con su estilo, a cancha llena y rociando con jerarquía las canchas del país.































