Aston Martin llegará al Gran Premio de Hungría con una deuda que se vuelve cada vez más difícil de disimular. Después de un 2025 desastroso, el equipo había depositado todas sus expectativas en el cambio reglamentario y prometido construir un auto competitivo para 2026. Sin embargo, transcurrida la primera mitad de la temporada, ese salto todavía no se produjo.






































