-Viví de cerca el caso de doping en el 91 y Franchi, que representaba a Diego, me dice en ese momento tan incierto que iba a jugar el Mundial… Mirá, yo nunca festejé un gol ni de Racing, que es el cuadro del que soy hincha, pero no te das una idea lo que grité el de Diego a Grecia… ¡Hacía cortes de manga por el palco de prensa!… Pasa el partido con Nigeria y le mangueo una camiseta de Diego a Marcos Franchi. Se fija en el bolso y dice: "Tengo la de Nigeria"... "No, no, me gusta la de Grecia", le digo, la azul… Bueno, me entero antes de salir a Dallas que había un control antidóping positivo. Y me doy cuenta porque, en medio de la euforia de ese momento, Diego andaba con una cara de "tuje" tremenda… Lo sancionan, viene la famosa conferencia de prensa, cuando dice: "Me cortaron las piernas", y ahí me largué a llorar… El me invita a ver, con otros periodistas, el partido con Bulgaria en su habitación. Al final del primer tiempo nos pide que nos vayamos. Argentina pierde y se va a Los Angeles… En un momento, suena el teléfono de mi habitación y era Franchi. "Subí que Diego te llama", me dice. Entro y Maradona me dice: "Dani, ¿vos me habías pedido una camiseta?, ¿la querés todavía?"… Me quería morir… Eso habla mucho de cómo es él y también de cómo se sentía… Estaba en deuda, sentía vergüenza… ¡La quiero más que nunca!, le dije.