Carlos Trullet no se guardó la bronca y dejó en claro su opinión tras el partido. “Fue tremendo lo que sucedió, nos cobraban mancha y no vieron dos penales a nuestro favor. Se nos ríen, una vergüenza. Yo seguiré dirigiendo, no me van a torcer el brazo. Los árbitros se muestran muy vulnerables con una institución como Racing. No me saben decir por qué Racing fue designado local. No sé cuáles son las herramientas para darle un voleo a todo esto que pasa. Falta lealtad y enaltecer este juego. Pido disculpas a Ben Hur por el final, pero sentimos impotencia”.
El final fue bochornoso porque la reacción a la injusticia llegó por el lado de la violencia, algo siempre repudiable. “Yo no permití que nadie le pegara (al árbitro), que nadie reaccionara de ninguna manera. No sirve de nada. Pero esto es indignante. Se manejan como se les ocurre. Le dio la localía a Racing sin que nosotros supiéramos nada. Hay una gran falta de transparencia. Además, te das cuenta de entrada cuando hay una parcialidad. En la previa del gol hay una mano de ellos en el mediocampo que no cobran y luego sí cobran una mano donde se produce el primer gol de Racing. Después el penal que no es, es algo muy claro: se traba con el piso, cobra penal, y bueno 2 a 0 en dos situaciones. Después descontamos y a los 15 segundos nos echa un jugador en una pelota dividida”.