"Ser el primero siempre es muy duro. Vivir por el placer de vivir es algo que ni mi hijo ni yo comprendemos". Unas palabras de Clara Shagenovna Kasparova, fallecida en Moscú a los 83 años, que forjaron el carácter y la personalidad de su hijo, Garry Kasparov, considerado uno de los mejores ajedrecistas de todos los tiempos y número uno del mundo de 1985 a 2005.


































