Un 11 de septiembre de 1977, hace 45 años, Guillermo Vilas ingresaba en el Olimpo del deporte argentino cuando asombraba al mundo al ganarle al estadounidense Jimmy Connors por 2-6, 6-3, 7-6 (7-4) y 6-0, y así conquistar el US Open, su segundo Grand Slam en tres meses de un año soñado, pero en el que no recibió la recompensa que merecía: el número uno del mundo.
































