Ponzetti, en el abordaje de la situación cotidiana de estos jóvenes deportistas expresó que “son chicos y chicas que viven, en muchos casos, en barrios vulnerables, necesitan ayuda y el programa aporta lo suyo. El fútbol playa es un deporte desgastante desde lo físico. Los chicos van todos los días a entrenar en el balneario La Florida. Hay distintos grupos, etapa escuela, los que recién se inician y los que compiten. Hay más de 70 chicos que se entrenan todos los días”. En tren de explicar algunas situaciones que muchas veces no se ven, Ponzetti contó que “muchos llegan por primera vez a La Florida y te dicen que nunca jugaron a la pelota al lado del mar. La mayoría tiene su primer contacto con el río en toda una vida. Hay mucho talento en el barrio. Muchos llegan en bicicleta a entrenar, pedalean entre 40 y 50 minutos y luego entrenan una hora y media en la arena. Llegan contentos, se van contentos y con ganas de volver”.