Su nombre es Arrowhead Stadium, fue construido en 1972, allí se juega al fútbol americano. En la jerga, se lo conoce como el Kansas City Stadium y su particularidad es que allí entran 73.000 espectadores, pero se hizo famoso internacionalmente por ser uno de los estadios más ruidosos del planeta. Cuenta con el récord Guinness del evento deportivo al aire libre más ruidoso de la historia, alcanzando los 142.2 decibeles en septiembre de 2014, durante un partido de los Chiefs (el equipo de Kansas que hace de local). Su diseño con secciones superiores muy empinadas ayuda a amplificar los gritos de la afición.




































