En la memoria futbolera argentina su imagen quedará grabada por ser el defensor inglés que, de zurda, hizo el “pase” atrás para la “Mano de Dios” de Diego Maradona, aquel gol de México 1986 tan audaz como antirreglamentario. Esa tarde del 22 de junio, en el estadio Azteca, A los siete minutos del segundo tiempo y con el resultado 0-0, Kenny Sansom anticipó A Jorge Valdano y elevó la pelota hacia su arco. El resto, ese balón cayendo y el puño izquierdo del astro en el salto ante el arquero Peter Shilton, forma una imagen imborrable. Sansom actor involuntario de una conquista icónica, pasó de ser una estrella del fútbol inglés A caer en la adicción al alcohol y el juego, A quedarse sin nada y A dormir en un parque. En definitiva, A un tormento que lo llevó A pensar en quitarse la vida.


































