Lanús tuvo un regreso amargo a la Copa Libertadores. En su estreno en el Grupo G, perdió 1 a 0 ante Mirassol en el estadio José Maria de Campos Maia y dejó una imagen pálida en un partido en el que nunca consiguió afirmarse. El equipo de Mauricio Pellegrino manejó por momentos la pelota, pero casi no generó peligro y terminó pagando caro una noche floja.



































