"Sabíamos que era una caldera ese día la cancha de Colón, porque ellos peleaban el descenso y nosotros veníamos arrasando. Esa jugada me la acuerdo hoy, porque Diego arranca en velocidad pasando la altura de los bancos de suplentes, como si fuera puntero izquierdo. Aparece, nervioso, un muchacho de Colón (N. de R.: era Daniel Wermer, zaguero de Colón) y le tira una patada mortal. Era para tumbar a cualquier jugador y ponerlo arriba del cartel. El saltó, esquivó, siguió, sacó el centro contra la raya y se la puso al "Pichi" Escudero para que haga el gol. Sólo él, Pelé y Cruyff hacen éso", recordaba Miguel Brindisi de esa tarde de 1981 y de esa patada de Wermer en la cancha de Colón.




































