Esta semana el conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamás llegó a un punto crítico. El futbolista argentino que vive de cerca esta situación es Marcelo Meli, jugador del Hapoel Beer Sheva. El volante de 28 años pidió volver a su casa y abrazar a su familia. Su club se ubica en la ciudad de Beersheva, a 108 kilómetros de Tel Aviv, uno de los focos del fuego.



































