Alcanzó a Miroslav Klose como máximo goleador en mundiales (16), es el primero en convertirle goles a once paises en copas del mundo (Serbia, Bosnia, Irán, Nigeria, Arabia Saudita, México, Australia, Países Bajos, Croacia, Francia y Argelia), ya había superado a Angel Labruna como el más longevo en convertir un gol para la selección, llegó a los 200 partidos con la celeste y blanca, suma partidos para despegarse de Matthaeus por aquel record de partidos jugados que ya superó cuando jugó la final de Qatar… Ni el propio Scaloni encuentra palabras apropiadas para definir a un jugador infinito. Porque Messi es eso: un jugador infinito.



































